Entre los beneficios más importantes para un gestor de un edificio podemos destacar:

Optimización de los consumos de los sistemas con ahorros de hasta el 65% por el uso eficiente de los recursos (por ejemplo, iluminación constante)

Disminución de costes de mantenimiento por dos razones:

Integración de los todos los sistemas con una monitorización conjunta que facilita su control: mejor planificación del mantenimiento.

Mayor facilidad de detección de fallos o averías de todo tipo por la monitorización continua de los sistemas y por los sistemas de alarma incorporados: mantenimientos más efectivos

Uso eficiente de sistemas eléctricos que alarga la vida de muchos elementos y componentes (por ejemplo las luminarias con regulación electrónica): menor número de incidencias

Control exhaustivo de todos los sistemas del edificio, de forma integrada y deslocalizada (cualquier PC puede llegar a ser un punto de mando).

Mejora de la gestión de los sistemas

Son una nueva fuente de ingresos y les permite seguir manteniendo una relación comercial con el cliente